martes, 15 de marzo de 2011

Acerca del primer domingo de cuaresma


La homilía del primer domingo de cuaresma hizo referencia a las tres tentaciones que tuvo Jesucristo en su paso por el desierto. Lectura conocida por cualquier cristiano católico que en determinado momento de su vida ha acudido a una misa dominical en cuaresma.

La ubicación geográfica de nuestro salvador pasa sin lugar a dudas a un segundo plano y a mi criterio el desierto de Jesús puede asemejarse al desierto que cada uno de nosotros, creyentes en Cristo que nos fortalece, padece en determinadas coyunturas de la vida.

Yo inicie mi Cuaresma con mi desierto personal, en mi caso fue un accidente vial, el cual tuve el miércoles de ceniza. Afortunadamente de un gran susto y de un pago obligado y de forma injustificada no paso. El seguro no me quiso cubrir los gastos aduciendo un error administrativo y lo demás es historia…

El desierto de los cristianos en esta época de guardar es nuestra vida misma. Las coyunturas y circunstancias pueden ser el desierto y el diablo o Satanás se disfraza de vicio, avaricia, tentación y hasta de uno que otro corredor de seguros y de algún gerente de MacDonalds.

Lo cierto es que el cristiano debe prepararse para enfrentar ese desierto y con ello vencer al demonio y a sus tentaciones. Yo perdí el control el miércoles de ceniza, no más de la cuenta pero si un tanto, y con ello permití que el diablo tratara de tomar ventaja. Lo difícil es tener la templanza y la fuerza de espíritu para vencer al demonio .

Acerca de las manifestaciones externas de fe.

Bello el cortejo procesional del primer Jueves de cuaresma, me encantó la sencillez de la túnica de Jesús de los Milagros.

Lindo telón de velación del templo de Santa Catalina Bobadilla alusivo a la oración en el huerto.

Jesús del Consuelo se lució en su procesión de este primer domingo.

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